¿Por qué las mariposas necesitan los días soleados?
Los días soleados no solo son agradables para nosotros. Para las mariposas, la luz y el calor del sol son fundamentales para poder comenzar sus actividades. Pero ¿por qué dependen tanto de la temperatura del ambiente?
A diferencia de los animales que pueden producir y mantener su propio calor corporal, las mariposas dependen principalmente de fuentes externas para calentarse. Durante las mañanas frescas suelen permanecer quietas y buscar lugares donde puedan recibir los rayos del sol. Al elevar su temperatura, sus músculos se activan y pueden comenzar a volar, alimentarse y buscar pareja.
Por eso es común observar mariposas con las alas abiertas sobre hojas, ramas o incluso el suelo durante las primeras horas del día. Esta posición les permite aprovechar mejor la radiación solar. Cuando la temperatura es demasiado baja, su actividad disminuye; cuando encuentran condiciones adecuadas, pueden moverse con mucha mayor facilidad.
En el mariposario hemos observado que las mañanas soleadas suelen traer mucha más actividad. En nuestras observaciones, las mariposas comienzan buscando los lugares donde pueden calentarse antes de desplazarse por el recinto. Para los visitantes, estos momentos permiten apreciar un comportamiento que normalmente pasa desapercibido y comprender cómo incluso el clima influye directamente en la vida de estos insectos.
Así que la próxima vez que vea una mariposa tomando el sol, recuerde que no simplemente está descansando: ¡se está preparando para comenzar su día! ☀️🦋






