¿El calor puede cambiar el azul de una morpho?

El azul brillante de una morpho parece un color pintado sobre sus alas, pero no es así. Su característico brillo nace de estructuras microscópicas presentes en las escamas, que reflejan la luz de una manera muy particular. ¿Qué podría pasar si la temperatura durante su desarrollo es demasiado alta?

Un estudio reciente realizado por investigadores del Smithsonian Tropical Research Institute (STRI) encontró que las temperaturas elevadas durante la etapa de pupa pueden afectar la iridiscencia de las morpho. Los investigadores trabajaron con Morpho helenor y observaron que las pupas expuestas a temperaturas altas tardaron más en desarrollarse y presentaron una mayor mortalidad. Las mariposas que lograron llegar a la etapa adulta mostraron un azul menos intenso.

Esto ocurre porque el color azul de la morpho no depende principalmente de pigmentos, sino de diminutas estructuras que forman sus escamas. El estudio encontró que las altas temperaturas durante el desarrollo pueden modificar estas estructuras y, como consecuencia, cambiar la forma en que reflejan la luz. Los investigadores también observaron que aves depredadoras y otras morpho podían detectar esa diferencia de color, aunque todavía se estudia qué consecuencias puede tener para la supervivencia o la reproducción.

En el mariposario hemos observado lo importante que es mantener condiciones adecuadas durante cada etapa del ciclo de vida. En nuestras observaciones, la etapa de pupa es especialmente delicada, ya que es cuando ocurre una de las transformaciones más importantes de la mariposa. Estudios como este nos ayudan a comprender que el ambiente no solo influye en que una mariposa llegue a la adultez, sino que también puede afectar características que normalmente damos por sentadas, como el impresionante brillo azul de sus alas.

Conocer estos pequeños detalles nos permite valorar todavía más la complejidad de las morpho y la importancia de conservar ambientes adecuados para su desarrollo. 🦋💙