¿Dónde están las mariposas cuando cambia su ambiente?
En los alrededores de nuestro mariposario todavía es posible observar mariposas silvestres y diferentes especies que forman parte de la biodiversidad de la zona. Sin embargo, con el paso del tiempo también hemos notado una diferencia, en los sectores más urbanizados resulta cada vez menos común observarlas en la misma cantidad que en áreas con mayor cobertura natural.
Las mariposas dependen de condiciones muy específicas para completar su ciclo de vida. El aumento de las temperaturas y los cambios en los patrones de lluvia pueden modificar los lugares donde encuentran alimento y condiciones adecuadas para desarrollarse. A esto se suma la pérdida y fragmentación del hábitat, que reduce los espacios disponibles para muchas especies.
Pero el clima no es el único factor. Cuando desaparecen las plantas hospederas que necesitan las larvas, también desaparece la posibilidad de que algunas especies completen su ciclo en ese lugar. La expansión de las zonas urbanas puede reducir tanto estas plantas como las flores que utilizan los adultos. Por eso, una zona puede seguir teniendo árboles y vegetación y, aun así, ofrecer cada vez menos condiciones para determinadas especies.
En nuestras observaciones, esta diferencia se hace especialmente interesante al comparar las zonas con mayor presencia de vegetación natural con los sectores urbanos. Cerca del mariposario todavía logramos observar ejemplares silvestres, pero en ambientes más transformados la diferencia puede ser mucho más evidente. También debemos considerar la iluminación artificial durante la noche, que modifica el ambiente natural y puede alterar el comportamiento de distintos insectos. La evidencia científica muestra que la contaminación lumínica puede afectar su comportamiento, fisiología y relaciones con otras especies.
Observar dónde aparecen las mariposas y dónde dejan de aparecer también nos permite entender cómo está cambiando nuestro entorno. Proteger los bosques, conservar las plantas hospederas y mantener espacios naturales conectados son acciones importantes para que estas especies sigan formando parte de nuestro paisaje.


